En otras palabras : Para transformar el mundo primero tenemos que transformarnos
Las técnicas del yoga, yogasana, pranayama y meditación, tienen un efecto significativo en la reducción del estrés y nos ayudan a llevar la vida de una manera más ligera. Cuando vivimos una experiencia desagradable, enfermada, pérdida, dolor, sufrimiento, impotencia, fustracion… si estamos entrenados en la práctica, el yoga nos permite soportar el dolor y nos ayuda a entender el objetivo de la vida.
Las asanas (posturas de yoga) son diferentes. Las asanas se ejecutan lentamente con relajación, respiración consciente y concentración en la postura. No hay agresividad ni competición y la práctica se desarrolla en una atmosfera de silencio. Invitándonos a tomar consciencia de nuestro cuerpo. Las asanas combaten los dolores de espalda y dan flexibilidad. Hay un dicho en oriente que dice que la edad de una persona se mide por la flexibilidad de su columna vertebral.
El pranayama o respiración correcta es un generador de energía. La mayor parte de nuestro dia lo pasamos sumidos en nuestros pensamientos y conflictos mentales. Si observamos nuestra respiración, vemos que es muy corta, superficial y centrada en a parte superior de los pulmones. Aunque no hagamos nada notamos que estamos cansados y agotados. Hagamos una respiración completa integrando abdomen, caja torácica y parte superior de los pulmones, vemos que un milagro se produce, los pensamientos desaparecen y un estado de relajación y calma inunda nuestro cuerpo. El yoga nos aporta diferentes métodos par aaprender a respirar correctamente. La meditación es una buena inversión. ¿Por qué ejercitar el cuerpo y no el espíritu? Con la práctica de la meditación aprendemos a silenciar la mente y a dirigir nuestra concentración hacia nuestro interior. Dejamos de lado nuestro ego y nos convertimos en observadores. Cuando alcanzamos esto, experimentamos un estado de contentamiento que es el objetivo de nuestra existencia. La meditación nos ayuda a cultivar ciertas cualidades como el equilibrio emocional, control de los estados de ansiedad, cólera, impotencia. En algunos hospitales ya han introducido la meditación como autoayuda para los enfermos.
Podría resumir con 4 razones por qué empezar a practicar yoga :
- Envejecer en buen estado físico y mental
- Aprender a gestionar el estrés de la vida diaria
- Reconectar con nuestro centro
- Construir un espíritu positivo prolongado
Y tu, ¿por qué empezaste a practicar yoga?
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Otra buena razón es para mimarte. Es un tiempo precioso que te dedicas a tI.
Creo que aunque empieces a practicar por una u otra razón (en mi caso para reducir el estrés), con el tiempo las razones para practicar con mayor frecuencia se van incrementando. Ah! y además te pregunta, ¿y por qué no empecé a practicar antes? 😀